Nicola Di Bari

Imagen extraída de: lainolvidable.pe

La brutal honestidad del sexo masculino

“A pesar de todo, lo más increíble de las mujeres

es que puedan soportar y amar a los hombres”

Nicolás Gómez Dávila. Notas

 Constantemente, doy gracias a Dios de que mis padres eran gente más que hecha y derecha cuando yo nací. Mi señora madre tenía 41 años cuando me trajo al mundo y mi padre contaba ya 46 primaveras. No me cupo en suerte sufrir la inexperiencia de padres novatos o muy jóvenes; además de estas edades y de muchas experiencias para enseñar y compartir, habían aprendido el oficio de ser padres con mi hermano mayor, nacido diez años antes. Por muchas razones, fui un privilegiado de la providencia. Si vamos a hablar exclusivamente de lo tocante al sexo masculino, nunca conocí nada de esas nuevas masculinidades que hoy tanto se predican y sobre las que tantos eruditos de goma escriben o dicen escribir.

Mi padre, hombre de provincia pero bastante citadino a decir verdad, era nada más y nada menos que eso, un hombre; se levantaba temprano, trabajaba ocho horas al día con un receso de dos para almorzar en casa, fumaba con frecuencia, vestía pantalón de tela y camisa, zapatos bien lustrados y usaba gafas de lente grueso, amaba el buen vivir, la buena comida, la buena ―y frecuente― bebida y permanecer en casa. Más viviendo que diciendo, me enseñó que ser hombre no era tan complicado y que en la vida no había que buscarse más problemas que los que la misma vida traía. Años más tarde, leí en un libro de Plinio Corrêa de Oliveira, otro gran maestro del buen vivir, que el grado de felicidad o infelicidad de un hombre se mide por el grado de tranquilidad o intranquilidad de ese hombre. Ahí categoricé lo que mi padre me había enseñado con su estilo de vida sereno y plácido, a la italiana.

Ese tipo humano lo ví siempre reflejado en Nicola Di Bari, el gran cantautor italiano ganador del Festival de San Remo en 1971 y 1972 cuya música mi padre tanto disfrutaba. Aun recuerdo a mi progenitor interpretando Sé que bebo, sé que fumo (Nicola Di Bari en Español, 1975) en fiestas, reuniones familiares o, simplemente, en momentos que invitaban a cantar para distenderse un poco o enseñarle a un pequeño sobre épocas de buena música llena de historias aleccionadoras. Muchas canciones de Nicola Di Bari son dignas de memoria, pero esta, en particular, remite a la tranquila pero brutal honestidad del sexo masculino cuando no se traiciona prometiendo a la mujer lo que no puede darle. Este precepto implícito en la lírica del gran Di Bari es no solo un deber moral sino una estrategia para enamorar, pues, por razones antropológicas que no puedo profundizar aquí, las mujeres suelen caer rendidas a los pies de hombres que les dicen: “Si tú buscas un ser bueno no vengas a mí porque no tenga esta virtud…”.

Escrito por: Carlos Andrés Gómez
La Ciudad del Sonido / 2021
https://linktr.ee/laciudaddelsonido

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La Ciudad del Sonido presenta: Revolución Sonora

⚜️ Nightmare

⚜️ Nekromantie

⚜️ Mantra Cornuta

⚜️ The Closer

⚜️ Bless The Silence

⚜️ Evil Heart

Sitio: El Timbalero-Bar / Sector UdeA / Calle 66 A # 55-116 – Piso 2

Valor Boleta (Manilla): $40.000 (Preventa)

Sitio: $50.000

Aforo: 150 almas

📌 Manillas disponibles únicamente en Rock Symphony y El Timbalero Bar a partir de junio 16.

📌 También las puedes comprar pagando con transferencia a Bancolombia – Cuenta Ahorros: 43279098308 / Enviar comprobante a Juan David Gómez 📲 311 370 63 09 (whatsapp). Entrega a domicilio (gratis). Toda la info oficial en este mismo contacto a partir de junio 15.

Apoyan: Karl Design, Selva Estudio, Frecuencia U, Sound Gear

¡La Música nos Une! 🤝