Enrico Caruso

Enrico Caruso

Un Siglo de su Partida

El 2 de agosto de 1921 murió, en Nápoles (Italia), el tenor lírico Enrico Caruso, uno de los intérpretes de ópera italianos más importantes en la historia. Aunque, para algunos, no haya sido el mejor ni el más destacado en algunos aspectos vocales o como actor ―opinión, por lo demás, sumamente discutible―, sin duda, fue una voz excepcional, como se demostró en el estreno de Rigoleto en la ópera de Hamburgo. Se cuenta que, un nutrido grupo de alemanes que, antes de la presentación, estaban dispuestos a silbar a Caruso, se convirtieron en sus más fervientes seguidores al escuchar Questa O Quella.

La voz de Caruso es incomparable y su calidad de actor sobresaliente. Debutó en Nápoles en el papel de Fausto, en la ópera homónima del compositor francés Charles Gounoud y algunos de sus papeles fueron muy famosos, por ejemplo, el del Conde Loris Ipanoff en Fedora de Umberto Giordano y el de Maurizio en Adriana Lecouvreur de Francesco Cilea, pero, realmente, su gran fama se inició en Montecarlo cuando cantó La bohème de Puccini en 1902. En ese mismo año, debutó en Londres con Rigoleto y pasó luego a New York, la ciudad que, por decirlo de alguna manera, lo monopolizó.

Durante veinte años, Caruso cantó más de seiscientas veces en treinta y seis papeles diferentes siempre con un éxito extraordinario. Dejamos a los lectores con piezas de las óperas mencionadas para su deleite y para homenajear a Caruso a un siglo de su partida.

Escrito por: Carlos Andrés Gómez
La Ciudad del Sonido / 2021
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