Y la Sonata Aurora de Beethoven.
“Beethoven va a Viena para recibir el espíritu
de Mozart de manos de Haydn”
Ferdinand von Waldstein
Para los amantes de las sonatas de Beethoven, el nombre del conde alemán Ferdinand Ernst Gabriel von Waldstein, más conocido como Ferdinand von Waldstein es un nombre glorioso. Fue él, uno de los grandes protectores de Beethoven desde su llegada a Viena, quien le diera título a una célebre sonata del compositor, director de orquesta y pianista germano, pues a él está dedicada.
A decir verdad, son pocos los que conocen a quién o a quiénes iban dirigidas o dedicadas algunas de las sonatas famosas de Beethoven y mucho más en el caso de la célebre Sonata Aurora (Op. 53), conocida popularmente como Sonata Waldstein, una de las pocas a las que el virtuoso músico quiso ponerle un título y que pasó a la historia siendo reconocida más por su dedicatario que por otra cosa.
Beethoven presumía que nadie podía tocar el final de la Sonata Aurora como él la tocaba y, al parecer, razón no le faltaba. Pianistas connotados y verdaderos especialistas en las sonatas de Beethoven como Claudio Arrau y Daniel Barenboim han sostenido lo mismo. Realmente, hay una gran dificultad en la interpretación de la parte final de esta sonata y es un cierto ligado staccato, es decir, el ligado con puntos que requiere una muñeca especial y que fue una de las tantísimas especialidades de Beethoven como ejecutante. El video que adjuntamos hoy tal vez permita verificar esta dificultad que hace tan meritoria su interpretación.
Escrito por: Carlos Andrés Gómez
La Ciudad del Sonido / 2022
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